En este post hemos preparado la guía más completa sobre el reciclaje de metales. Revisamos y juntamos datos de asociaciones e institutos de todo mundo para que tengas la información más actualizada y confiable alrededor de este tema. Te hablaremos de la importancia del reciclado, estadísticas globales, las oportunidades que el manejo de desperdicios industriales y chatarra tiene para las empresas recicladoras de metales y de cualquier tipo. ¡Comencemos!
El reciclaje de metales es el proceso por el cual los metales desechados se recolectan, se separan y se reacondicionan para poder usarse de nuevo como materia prima o producto de uso final.
Comencemos por lo más básico. ¿Por qué el mercado de los metales es tan grande? Si lo analizamos de cerca, están presentes en nuestra vida diaria. Los empleamos en la industria para la fabricación de automóviles, aviones, trenes, maquinaria y herramientas. Y en el hogar se ocupan en infinidad de utensilios de nuestra cocina. También están en nuestros muebles y como componentes de nuestros celulares, computadoras y tablets. Sí, están en todos lados y por lo mismo ya te imaginarás la cantidad de metales que se desechan a diario en todo el mundo. La buena noticia es que con el correcto manejo de una empresa de reciclaje, los metales se pueden usar una y otra vez sin alterar sus propiedades.
El proceso se puede dividir en 5 grandes pasos: recolección, separación, preparación, fundición y purificación. Aquí te describimos brevemente cómo se reciclan los metales.
En este paso una empresa dedicada al reciclaje y/o compra de residuo industrial recoge los desechos con equipo especializado. Por lo general llega a un acuerdo con la empresa dueña de la chatarra sobre el precio a pagar y la frecuencia con la que se realizara.
Este paso consiste en separar los metales desechados en buen estado, de aquellos que ya presenten un daño serio (como la oxidación) y/o de otro tipo de materiales como plásticos y madera.
Después de que ya se separaron los metales que se pueden reusar, lo siguiente es compactarlos para facilitar su manejo. Tras ello comienza el proceso de trituración, que al reducir el volumen de los residuos metálicos permitirá ahorrar energía en la fundición.
En este punto las láminas o bloques de metal resultantes pasan por un horno para ser fundidos. Este es el proceso que marca la diferencia con la fabricación de metales completamente nuevos. ¿Por qué? Porque el reciclado utiliza una mucho menor cantidad de calor y agua que al producir metales desde cero.
Después de concluir la fundición es muy importante asegurarse que los metales procesados estén libres de impurezas. Para ello se emplean técnicas como electrolisis o mecanismos magnéticos que eliminen restos de metales indeseados. Finalmente, el metal fundido pasa por un proceso de enfriamiento que lo deja listo para ser reutilizado y reincorporado a distintas cadenas de suministro. Al fin tenemos nuestro metal reciclado.
El proceso de reciclaje de metales tiene su complejidad, pero ¿Cuál es el objetivo de este reciclado? Bueno, para empezar el enorme ahorro en costos. Por ejemplo, se estima que se necesita 95% menos energía para reciclar aluminio que para producir nuevo. En el caso del cobre hablamos de un ahorro de 90% y en el reciclaje del acero, alcanza el 56%. Y la tecnología permitirá incrementar estas tasas conforme pase el tiempo. Por ejemplo, el parque de reciclaje de metal más grande de China puede recuperar casi 1 millón de toneladas de cobre al año, mientras que la mina de cobre más grande de aquel país no puede generar ni la mitad.
Otro objetivo no menos importante es la contribución a la reducción de contaminantes. En las últimas décadas más países se han sumado a campañas de reciclaje y/o recolección de metales. No sólo se promueve el reciclar metales industriales, sino también latas de aluminio y de aparatos electrónicos. Y en los últimos años el reciclaje se ha vuelto más creativo. Mucha gente gusta reusar desechos para producir muebles u obras de arte. Sin duda es una tendencia que va al alza y que representa una manera original de reciclar metales.
Antes de seguir con los beneficios y retos del reciclado de metales, te dejamos con unas estadísticas muy interesantes sobre esta industria alrededor del mundo y su impacto en nuestro planeta:
Como ya habrás visto, la cantidad y variedad de metales reciclables en cada industria es inmensa. Por eso su recolección, separación y reciclaje no son tareas sencillas. Entonces, si es una actividad compleja ¿cuáles son exactamente las ventajas de este proceso? Sigue leyendo pues aquí te presentamos algunas que te ayudarán a entender la importancia del reciclaje de metales:
El mayor ahorro energético en el reciclaje ocurre porque se necesita menor temperatura en el proceso de fundición de metales reciclados que al producir nuevos. Un ejemplo es el caso del aluminio, donde ese ahorro es de hasta 95%. El reducir las emisiones de CO2 al producir metales reciclado trae beneficios que varias generaciones y especies en el planeta agradeceremos. Para darte una idea de este impacto, considera que reciclar un millón de toneladas de metal equivale a dejar de conducir un auto por más de 8 billones de kilómetros.
La extracción de metales se hace a través de la minería. Obviamente esto significa la excavación profunda de amplias zonas y el desplazamiento de especies animales y deforestación que eso conlleva. A la larga se pueden afectar muchos ecosistemas y los mantos freáticos. Por eso el reuso de metales tiene un impacto directo sobre varias especies y, desde luego, la nuestra.
Datos de Market Watch colocaron el valor global de la industria del reciclaje de metales en $USD 287,600 millones al 2017. Ellos estiman que alcanzará los USD $358, 700 millones en 2025. Pero el beneficio no sólo impacta las finanzas empresariales, también beneficia a los trabajadores quienes encuentran en esta actividad un trabajo con condiciones mucho más seguras que en la minería. Además hay una gran cantidad de trabajos indirectos generados a lo largo de la cadena de suministro del reciclado.
Como ya lo hemos mencionado, el reciclar metales es un proceso mucho más económico para la industria que la extracción de yacimientos. No sólo se ahorra energía en los procesos de fundición, sino también en los costos logísticos asociados en el transporte desde y hacia zonas mineras. Y para las empresas que ofrecen sus metales como desecho o chatarra, la venta de metales representa un ingreso extra que además permite mantener sus almacenes limpios y ordenados.
La recolección de chatarra metálica, así como su reciclaje y compra venta es una actividad con mucho mercado (como has visto en las estadísticas mostradas). Pero a pesar de su valor económico global, el reciclaje de los metales es una industria que aún puede crecer mucho más. Si tienes el gusto por esta actividad y estás dispuesto a invertir en tecnología y acatar al pie de la letra las reglamentaciones locales y federales, deberías considerar al reciclado como un buen negocio.
Te dejamos con unas estadísticas muy interesantes sobre esta industria alrededor del mundo y su impacto en nuestro planeta:
Como lo comentamos, la gran mayoría de los metales que usamos día a día se pueden reusar infinidad de veces. Pero esto no quiere decir que esto ocurra. Aunque en el reciclado hay una gran oportunidad para contribuir con nuestro planeta y nuestra economía, falta mucho por hacer. Así que te invitamos a que participes activamente en esta tarea. Ya sea como empresa, como recolector de chatarra o como consumidor, todos podemos y debemos apoyar a esta causa. Esperamos que este guía te ayude a darte una idea por dónde comenzar.
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